🐾 Sobre Etología Aplicada
¿Qué es la Etología Aplicada?
La Etología Aplicada utiliza el conocimiento científico sobre el comportamiento animal para comprender y abordar situaciones concretas que afectan la convivencia entre los perros y las personas.
Cuando un perro presenta una conducta que preocupa a su familia, no se trata simplemente de enseñarle qué hacer o qué no hacer. Es importante comprender qué está ocurriendo, en qué circunstancias aparece la conducta y qué factores pueden estar influyendo en ella.
A partir de esta comprensión se puede establecer una estrategia de intervención adaptada a las características del perro, su entorno y su familia.
Mi trabajo busca integrar conocimiento científico, experiencia práctica y principios de aprendizaje para ayudar a las familias a desarrollar herramientas que permitan mejorar la convivencia y el bienestar del perro.
¿Cuál es la diferencia entre Etología Aplicada, adiestramiento y terapia de comportamiento?
Son áreas relacionadas, pero no cumplen exactamente la misma función.
El adiestramiento se orienta principalmente a enseñar determinadas conductas y habilidades al perro.
La Etología Aplicada busca comprender el comportamiento del animal y utilizar ese conocimiento para abordar situaciones concretas de la convivencia entre perros y personas.
Cuando existe un problema de comportamiento que afecta significativamente al perro, a su familia o a otras personas o animales, puede ser necesario desarrollar un programa de intervención conductual, diseñado específicamente para ese caso.
Por eso, el punto de partida no es aplicar una receta determinada, sino comprender primero qué está ocurriendo y establecer objetivos de trabajo adecuados.
¿Qué problemas de comportamiento pueden ser abordados?
Cada caso debe ser evaluado de manera individual, pero la Etología Aplicada puede abordar distintas dificultades relacionadas con el comportamiento y la convivencia.
Entre ellas se encuentran, por ejemplo:
Miedo e inseguridad; reactividad; dificultades durante los paseos; problemas de convivencia con personas u otros animales; determinadas conductas agresivas; destrucción de objetos o espacios; dificultades relacionadas con determinadas situaciones del entorno; conductas que generan preocupación o afectan la calidad de vida del perro y su familia.
No todos los casos requieren la misma intervención. Por eso, antes de establecer un programa de trabajo es importante conocer la historia del perro, las características de la conducta y el contexto en que ocurre.
¿Todos los problemas de comportamiento tienen solución?
No existe una respuesta única para todos los casos.El comportamiento de cada perro está influido por múltiples factores, y la evolución dependerá de las características individuales del animal, su historia, su entorno, las condiciones en que se desarrolla la conducta y el trabajo que pueda realizar la familia.
Por eso, mi objetivo no es ofrecer soluciones rápidas ni prometer resultados idénticos para todos los perros.
El propósito es comprender cada situación, establecer objetivos realistas y desarrollar una estrategia de intervención adecuada para ese perro y su familia.
En algunos casos será posible modificar significativamente determinadas conductas; en otros, el objetivo puede estar relacionado con mejorar la convivencia, reducir situaciones de riesgo, aumentar el bienestar del perro o enseñar a la familia a gestionar determinadas situaciones de manera más adecuada.
🔎 Evaluación inicial
¿Qué es la Evaluación Conductual Inicial?
La Evaluación Conductual Inicial es una primera conversación profesional, online y de 15 minutos, destinada a conocer brevemente la situación que estás viviendo con tu perro y obtener información relevante sobre su comportamiento.
Durante este primer encuentro buscamos comprender: qué está ocurriendo y cuál es la principal dificultad; en qué situaciones aparece la conducta; desde cuándo ocurre y cómo ha evolucionado; cómo está afectando al perro y a la convivencia familiar; qué factores podrían estar relacionados con la situación; y qué tipo de intervención podría ser apropiada para el caso.
Su objetivo es orientarte sobre el camino más adecuado para abordar la situación, considerando las características particulares de tu perro y de tu familia. Esta misma lógica ya está explicada en la página de inicio.
¿Tiene algún costo?
No.
La Evaluación Conductual Inicial tiene una duración de 15 minutos, se realiza online y no tiene costo.
Su finalidad es que podamos conocer brevemente tu situación, aclarar tus principales dudas y determinar cuál podría ser la forma más adecuada de continuar.
15 minutos · Online · Sin costo
La solicitud es revisada antes de confirmar el horario, ya que no todos los casos requieren necesariamente la misma modalidad de atención.
¿Qué ocurre durante los 15 minutos?
Durante la evaluación tendrás la oportunidad de contarme qué está ocurriendo con tu perro y cuál es la situación que más te preocupa.
A partir de esa conversación, realizaremos algunas preguntas para comprender mejor: cuándo comenzó el problema; en qué situaciones aparece; con qué frecuencia ocurre; cómo responde tu perro; qué consecuencias está teniendo para él y para la familia; y qué otros antecedentes pueden ser relevantes.
También podemos conversar sobre las características del entorno y sobre aspectos de salud que pudieran ser importantes para comprender el comportamiento.
Al finalizar, te entregaré una orientación profesional inicial sobre el siguiente paso más adecuado.
La evaluación está pensada para comprender el caso y orientar el camino de intervención; no para intentar resolver un problema complejo en 15 minutos.
¿La evaluación inicial es un diagnóstico?
No.
La Evaluación Conductual Inicial es una primera orientación profesional, no un diagnóstico completo.
En 15 minutos podemos obtener información importante sobre la situación y determinar qué tipo de atención podría ser apropiada, pero una evaluación conductual más profunda requiere conocer con mayor detalle la historia del perro, las características de la conducta, el contexto en que ocurre y otros antecedentes relevantes.
Dependiendo del caso, el siguiente paso puede ser una sesión online, una atención a domicilio, un programa de intervención conductual, un trabajo combinado o, cuando corresponda, una evaluación veterinaria.
¿Qué ocurre después de la evaluación?
Al finalizar la evaluación, conversaremos sobre cuál podría ser el camino más adecuado para abordar la situación de tu perro.
Dependiendo de las características del caso, puede recomendarse: una sesión individual online; una sesión de atención a domicilio; un programa de intervención conductual; una modalidad combinada, online y presencial; o una evaluación veterinaria cuando existan antecedentes que hagan necesario considerar una posible causa médica.
La decisión se toma considerando las características del perro, el problema que presenta, el contexto familiar y los objetivos que se quieran alcanzar.
La evaluación, por tanto, no es una puerta de entrada obligatoria a un determinado programa. Su función es ayudarte a comprender mejor la situación y definir el siguiente paso más adecuado. Esta es precisamente la función que ya hemos establecido para la evaluación en la página de inicio.
💻 Modalidades de atención
¿La atención online realmente funciona?
Sí, la atención online puede ser una modalidad adecuada para muchos problemas de comportamiento, siempre que las características del caso permitan trabajar de esta manera.
Una intervención online permite analizar junto al tutor las situaciones que están ocurriendo, comprender los factores que pueden estar influyendo en la conducta y aprender estrategias y ejercicios para trabajar con el perro en su propio entorno.
Además, tiene una ventaja importante: el tutor aprende directamente cómo aplicar las estrategias en las situaciones cotidianas, en lugar de depender exclusivamente de que otra persona trabaje con el perro.
Sin embargo, no todos los casos son iguales. Cuando las características del problema hacen recomendable observar directamente el entorno o trabajar presencialmente, puede ser preferible una atención a domicilio o una modalidad combinada.
Por eso, la modalidad se determina considerando las características particulares de cada caso.
¿Cuándo es recomendable una atención a domicilio?
La atención a domicilio puede ser especialmente útil cuando el entorno donde vive el perro forma parte importante de la situación que queremos comprender o intervenir.
Por ejemplo, puede ser conveniente cuando las dificultades aparecen principalmente: dentro del hogar; durante determinadas rutinas familiares; en la interacción con personas que viven en casa; en situaciones relacionadas con espacios, recursos u objetos; o cuando resulta importante observar directamente el contexto en que ocurre la conducta.
La atención a domicilio también permite trabajar con el tutor y el perro en el lugar donde deberán aplicar posteriormente las estrategias de intervención.
De todas maneras, que un problema ocurra en casa no significa automáticamente que sea necesario trabajar de manera presencial. La modalidad adecuada se determina según las características del caso.
¿Cuál es la diferencia entre atención online y a domicilio?
La principal diferencia está en el contexto en que se desarrolla la intervención, no en que una modalidad sea profesional y la otra no.
En una atención online trabajamos a través de videollamada. Esto permite conversar con el tutor, analizar las situaciones que está viviendo con su perro, observar determinadas conductas cuando es posible y enseñar estrategias que puedan ser aplicadas directamente en casa.
En una atención a domicilio, además de trabajar con el tutor, puedo observar directamente al perro y su entorno, lo que puede aportar información relevante en determinados casos.
Por eso, no existe una modalidad que sea mejor para todos los perros.
La elección depende de qué necesitamos observar, cuáles son los objetivos de la intervención y qué modalidad permite trabajar de manera más adecuada en cada situación.
En algunos casos, incluso puede ser útil combinar ambas modalidades.
¿En qué ciudades realizas atención a domicilio?
Actualmente realizo atención a domicilio en Santiago, Viña del Mar y Valparaíso, de acuerdo con la disponibilidad y las características del caso.
La atención a domicilio requiere considerar también la factibilidad del servicio según el lugar donde vive el perro.
Si resides fuera de estas zonas, puedes consultar igualmente por la modalidad online, que permite trabajar con tutores que se encuentran en otras localidades cuando las características del caso lo permiten.
Si no estás seguro de qué modalidad necesitas, puedes comenzar solicitando una:
🐾 Evaluación Conductual Inicial
15 minutos · Online · Sin costo
Tu solicitud será revisada antes de confirmar el horario.
🐕 Intervención
¿Cuántas sesiones necesita mi perro?
No existe un número de sesiones que sea adecuado para todos los perros.
La cantidad y frecuencia de las sesiones dependen de factores como el tipo de problema, desde cuándo ocurre, la intensidad y frecuencia de la conducta, el contexto en que aparece y los objetivos que se establezcan para la intervención.
Por eso, una evaluación inicial permite conocer mejor la situación y determinar qué modalidad de trabajo puede ser más adecuada.
En determinados casos puede ser suficiente una orientación o una sesión individual.
En otros, será recomendable desarrollar un programa de intervención conductual, que permita trabajar de manera progresiva y acompañar al tutor durante el proceso.
El objetivo no es completar un número determinado de sesiones, sino avanzar hacia los objetivos establecidos para cada caso.
¿Qué incluye un programa de intervención conductual?
Un programa de intervención conductual está pensado como un proceso de trabajo, y no simplemente como un conjunto de sesiones aisladas.
De acuerdo con las características del caso, puede incluir: análisis de la situación y de los antecedentes relevantes; definición de objetivos de trabajo; estrategias adaptadas al perro y a su entorno; ejercicios y actividades para realizar entre sesiones; orientación al tutor sobre cómo aplicar las estrategias; revisión de los avances y dificultades; ajustes del plan cuando sea necesario; y seguimiento del proceso.
El contenido concreto del programa dependerá de las necesidades de cada perro y de su familia.
La participación del tutor es fundamental, porque gran parte del trabajo ocurre entre una sesión y otra y en las situaciones cotidianas en las que aparece el comportamiento.
¿Tengo que trabajar yo con mi perro?
Sí.
El tutor tiene un papel fundamental en cualquier proceso de intervención conductual.
Mi función como Etólogo Aplicado es ayudarte a comprender qué está ocurriendo, establecer una estrategia de trabajo y enseñarte cómo aplicarla.
Pero el cambio no depende solamente de lo que ocurra durante una sesión. Las estrategias deben incorporarse progresivamente a la vida cotidiana del perro.
Por eso, durante el proceso recibirás orientación y ejercicios para trabajar con tu perro en las situaciones que sean relevantes para el caso.
Esto permite que no dependas permanentemente de un profesional para manejar cada situación, sino que puedas desarrollar herramientas y conocimientos para relacionarte mejor con tu perro.
⚠️ Casos especiales
¿Puedes trabajar con un perro que ha mordido?
Sí, un perro que ha mordido puede ser evaluado y, dependiendo de las características del caso, puede ser posible desarrollar un proceso de intervención conductual.
Sin embargo, una mordida requiere analizar cuidadosamente lo ocurrido antes de establecer un plan de trabajo. Es importante conocer, entre otros aspectos, qué ocurrió antes de la mordida, en qué contexto sucedió, a quién afectó, qué intensidad tuvo y si existen antecedentes similares.
También es necesario considerar las condiciones de seguridad para el perro, su familia y las demás personas o animales involucrados.
Por eso, en casos en los que existe un antecedente de mordida, la primera etapa consiste en conocer y evaluar la situación antes de determinar la modalidad de intervención más adecuada.
Cuando las características del caso lo requieren, la intervención conductual puede complementarse con la participación de un profesional veterinario especializado.
¿Qué ocurre si existe una posible causa médica?
El comportamiento no siempre puede analizarse de manera independiente de la salud del perro.
Algunos cambios conductuales pueden estar relacionados con dolor, enfermedades, alteraciones fisiológicas u otras condiciones médicas. Por eso, cuando durante la evaluación aparecen antecedentes que hacen necesario considerar una posible causa médica, puede recomendarse una evaluación veterinaria.
La Etología Aplicada y la medicina veterinaria pueden complementarse en estos casos.
El objetivo es evitar asumir que una conducta tiene exclusivamente un origen comportamental cuando puede existir un factor de salud que deba ser evaluado y tratado por un médico veterinario.
Cuando sea necesario, se recomendará realizar esa evaluación antes o durante el proceso de intervención conductual.
🐶 Cachorros
¿Trabajas con cachorros aunque no tengan problemas?
Sí.
Trabajar con un cachorro no significa esperar a que aparezca un problema de comportamiento. La orientación temprana puede ayudar a la familia a comprender las necesidades del cachorro y establecer desde el comienzo hábitos y experiencias que favorezcan una buena convivencia.
La educación durante esta etapa puede abordar aspectos como: socialización adecuada; manejo de las experiencias nuevas; establecimiento de hábitos; prevención de determinadas dificultades de convivencia; manejo del mordisqueo; educación para la vida cotidiana; y construcción de una relación basada en la confianza y el aprendizaje.
El objetivo no es exigirle al cachorro que se comporte como un perro adulto, sino acompañar adecuadamente su desarrollo y enseñar a la familia cómo relacionarse con él.
¿Es necesario esperar a que aparezca un problema para pedir ayuda?
No.
La Etología Aplicada también puede utilizarse desde una perspectiva preventiva y educativa.
Muchas familias buscan orientación cuando ya existe una dificultad que les preocupa. Sin embargo, recibir información adecuada desde las primeras etapas de la vida del perro puede ayudar a tomar mejores decisiones sobre socialización, manejo, aprendizaje y convivencia.
Esto es especialmente relevante durante la etapa de cachorro, en la que la familia está construyendo muchas de las rutinas que formarán parte de la vida futura del perro.
Por eso, no es necesario esperar a que aparezca un problema para buscar orientación profesional.
La prevención no significa intentar controlar todas las conductas del cachorro, sino proporcionar condiciones adecuadas para su desarrollo y enseñar a la familia a comprender y acompañar sus necesidades.
🤑 Contratación
¿Cuánto cuesta una sesión o un programa?
Puedes elegir entre sesiones individuales o programas de intervención, según las características y necesidades de tu perro.
Sesión individual presencial
45 minutos · $65.000
Sesión individual online
45 minutos · $45.000
Programa de intervención presencial
4 sesiones de 45 minutos · $240.000
Programa de intervención online
4 sesiones de 45 minutos · $180.000
La modalidad más adecuada se determina considerando las características del caso y los objetivos del proceso de intervención.
¿Cómo sé qué servicio necesita mi perro?
No es necesario que tengas que decidir por tu cuenta qué servicio necesitas.
Si tienes dudas sobre cuál es la modalidad más adecuada, puedes comenzar solicitando una Evaluación Conductual Inicial.
En esta primera conversación podremos conocer brevemente qué está ocurriendo con tu perro y orientarte sobre el camino más adecuado, que puede ser una sesión individual, un programa de intervención presencial u online, o una evaluación veterinaria cuando corresponda.
15 minutos · Online · Sin costo
Tu solicitud será revisada antes de confirmar el horario.
¿Qué debo hacer para comenzar?
Una vez definida la modalidad de atención, coordinaremos contigo el día y horario correspondiente.
Los medios de pago disponibles son:
Efectivo
Transferencia bancaria
Link de pago Transbank, cuando sea necesario.
Mediante el link de pago de Transbank puedes pagar con tarjeta de crédito o débito y, cuando tu tarjeta lo permita, también puedes solicitar el pago en cuotas.
Para las atenciones presenciales, la sesión o el programa se paga durante la primera sesión.
Para las atenciones online, el pago debe estar realizado antes de la hora definida para la sesión.
Si tienes dudas sobre qué modalidad elegir, puedes comenzar por solicitar tu Evaluación Conductual Inicial, de 15 minutos, online y sin costo.
